Fundamentos de la Radiofrecuencia – SLIM MASTER – AKARA

LA RADIOFRECUENCIA – Resumen

La radiofrecuencia basa su funcionamiento en la diatermia. Esta técnica se emplea para tratar diferentes afecciones que responden al calor, pero que no pueden ser alcanzadas por un calentamiento meramente superficial. Gracias a la acción de la diatermia las funciones fisiológicas celulares se reactivan y se induce una vasodilatación intensa que se traduce en una bioestimulación con incremento de la microcirculación sanguínea, reducciones de contracturas musculares, reabsorción de retención de líquidos, efectos antiálgicos y otros. Entre ellos los ultrasonidos, la radiofrecuencia, la cavitación,…

En estética y medicina estética esta base es la que hace funcionar la radiofrecuencia: La onda penetra profundamente en la dermis, liberando calor al tejido circundante. Esto permite “calentar” el colágeno, con un efecto de contracción, que se refleja en la piel provocando una acción de distensión, mayor tonicidad y efecto lifting.


La radiofrecuencia en estética FACIAL es habitual que su frecuencia esté comprendida de 10 Khz a 3 Mhz, en Energy Slim Master – AKARA es de 1 Mhz, es decir, 1.000.000 Hz. De esta forma alcanzaremos un mayor nivel de acción, pudiendo trabajar tanto FACIAL como CORPORAL.

 

El generador está compuesto de un circuito electrónico capaz de generar una tensión alternada de cientos de voltios con frecuencia 1 Mhz, aplicada a través de un mando sobre la zona a tratar, produce un campo electromagnético capaz de agitar todas aquella moléculas con polaridad, oscilando (vibrando) a altísima velocidad incluso a 1.000.000 de vueltas al segundo (frecuencia 1 Mhz) produciendo calor.
El calor producido es proporcional a la intensidad del campo electromagnético y debe estar contenido de 40-41ºC.
Por tanto Energy Slim Master – AKARA están diseñados para este propósito de producir calor en profundidad.
El mando está realizado para utilización manual (no fijo), moviéndolo lentamente de forma constante sobre la zona a tratar con movimientos rectos y rotatorios, de tal modo que la temperatura de trabajo será constante.
El grado térmico está determinado de la potencia utilizada, en función de la superficie (zona a tratar), en casos de zonas gruesas será suficiente aumentar la potencia hasta la banda roja, en este nivel de potencia es necesario tener siempre en movimiento el mando.
El aparato tiene un sistema electrónico que detecta el contacto del mando en la piel (sensor), y en modo automático el equipo aumenta lentamente la potencia, garantizando así un agradable calentamiento. Con el fin de que el sensor pueda funcionar correctamente la masa metálica (ver figura sensor) debe mantenerse sujeta de la mano del cliente o se puede sustituir por electrodo adhesivo.
Como se ha mencionado el calor en la superficie de la piel es de aproximadamente 40 ° C, mientras que la parte interna de la grasa es más alto, alrededor de 50 ° C. Este fenómeno es posible porque considerando la ley de Ohm, la corriente en el tejido adiposo y se encuentra con una resistencia (impedancia) variable (la resistencia es más alta en grasa) por lo tanto evaluar la intensidad del campo electromagnético y la fuerza global de la estructura casi constante, podemos decir que la corriente será igual a I = V: R = constante.
Calor en la zona adiposa Watt= V * I = (R*I)*I, considerando que la corriente es constante y que la zona posee mayor resistencia (zona grasa) la potencia absorvida será mayor (calor), por tanto aplicandolo en nuestro campo entendemos que las zonas con mayor grasa tendrán que aumentar la intensidad respecto a tratar una hidratación en la piel.

Mando Corporal

Mando Corporal

 

Es por estos motivos que nuestros equipos de radiofrecuencia SLIM MASTER y AKARA tienen resultados espectaculares en facial y corporal. En FACIAL estimula la creación de colágeno tipo I y activa la elastina, lo que confiere a la piel esa sensación de «jugosidad» y su efecto visible de alisado de arrugas y luz, no pasado nunca de la temperatura optima de 40-41ºC. En CORPORAL destruimos los adipocitos gracias a la acción del calor sobre su envoltura (vacuola lipídica – LCI) que requiere de una temperatura de 50ºC para su destrucción, y una penetración suficiente hasta el tejido adiposo, que se obtiene gracias a su potencia de 1MHz y a la doble acción de su mando exclusivo.

 

Referencias técnicas:

LEY DE OHM – Electricidad y magnetismo

LEY DE WATT 

EFECTO JOULE

LA DIATERMIA

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